“Horripila”

Mucho corazón, mucha flor y mucho te amo hoy por todo lado.

Como a mí no me gusta mucho lo tradicional- o sea, si amo el día de San Galletín- pero creo que el amor es mucho más que un oso de peluche un día al año-pero bueno esos son los enanos de otro cuento-. Soy una romántica sin remedio y me hubiera salido un post de 42 páginas de qué es el amor para mí…o un solo nombre talvez…porque si alguien ama el amor ¡esa soy yo!

Pero ante tanto amor en el ambiente, les voy a contar la peor cita romántica que he tenido yo en la vida: el día que me mataron a “Horripila”.

Yo tenía como 22 años y en un break con el patas vueltas que tenía de novio en ese momento, empecé a salir con este otro muchacho: súper divertido, atento, especial, ¡unos ojooooos! o sea tenía todo el potencial del mundo.

En nuestro tercer date, una noche salimos y llega a buscarme en su flamante Range Rover, oliendo delicioso y vestido guapísimo. Yo, obvio como una princesa en modo conquista y todo prometía a que esa noche ya por fin, el “peor es nada” de mi ex pasaría a la historia.

Íbamos de camino al restaurante y él me volvía a ver con sus maravillosos ojitos de amor y yo en mi mejor aura conquistadora lo traía loco.

En una de las veces que me volvió a ver, pela los ojos y hace aquel gesto de asco aposteósico mientras le sale de lo más profundo de su ser un “¡Ewwwwwwww! ¿Qué es eso tan asqueroso?!” Yo, solo pude pensar ¡Mierda! ¡No me depilé las piernas!, pero, donde ví la dirección de sus ojos, no me estaba viendo mi diminuta minifalda, sino algo el el piso del carro que estaba en mis pies.

En ese momento, se orilla en la carretera para cojer eso “tan asqueroso” y levantarlo del piso del carro.

Yo, casi me muero donde lo coje con dos dedos y empieza a describir con un tono de repulsión absoluta, detallando cada porqué le parecía algo peor que una rata de alcantarilla.

Yo atónita solo podía ver “esa cosa” y ante mi mirada de asombro solo me dice “Seguro fue la cerda de mi hermana que usó mi carro y dejó esto” al mismo tiempo que abría la ventana-el muy patán-y la arrojaba por la ventana a su mejor suerte.

De nuevo, casi me muero.

No solo de que la tirara por la ventana, sino de ver como arrancaba el carro y mi mirada iba perdiendo de vista a Horripila: mi brocha de maquillaje favorita. Color azul desteñido, de esas todas despelucadas y estéticamente no muy agraciadas- lo admito- pero que había sido la única, que en 10 años, me había funcionado perfectamente para maquillarme.

Ella conocía perfectamente la cantidad de “blush” que yo necesitaba y sus cerdas abiertas y perfectamente desproporcionadas, me dejaban exactamente el tono que me gusaba para verme como recién bronceada por el sol. Ella fue pionera en este mundo del tema de iluminación facial y ahora estaba tirada en un caño en las calles de Escazú.

Obviamente la cita fue un desastre y ni un beso me llegó a dar. ¿Cómo, si ese despiadado había matado a mi adorada Horripila?.

No le hablé en toda la noche-charita minifalda, pelo, maquillaje y ganas- pero solo podía pensar en llegar a mi casa, llamar a mi amiga Karla e ir a buscar a Horripila.

El mae no entendía que pasó, nunca le dije nada más que “¡Hasta nunca!” y efectivamente Karla y yo nos fuimos a la 1am, foco en mano a buscar a Horripila. Karla claramente me entendía: ella le había puesto ese nombre a mi brocha y sabía lo que era para mí.

No tuvimos suerte y nunca encontramos a Horripila.

En mi corazón, todavía hoy, espero que la haya encontrado alguien que apreciara su esencia fuera de su apariencia y cada vez que veo a alguien impecablemente maquillada pienso “ Que madre, así me vería yo si tuviera a mi Horripila querida”

Esta historia es como disonante: tiene su parte chistosa – obvioooo para quienes no conocieron a Horripila- pero también sirve para comprobar que por más “feito” lo que uno tenga con uno, la esencia de esa persona y como nos hace sentir no tiene precio y que, si alguien nos hace feliz el corazón, no lo tiremos al caño, porque las personas especiales en la vida, son como Horripila: una sola en la vida.

¡Feliz día de San Galletín!

¿Me querés contar cuál ha sido tu peor cita del mundo mundial?

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s