No soy rubia en realidad

“Mis amigos me repiten que sos una rubia tonta pero sé que eso no es cierto, no sos rubia en realidad“…

Esa canción de “The Sacados” me la cantaba siempre un amigo de mi hermano para mortificarme la existencia en buena nota. A mí me hacía mucha gracia.

Yo tenía un jefe- ¡Javiiii!- que siempre decía que admiraba como yo usaba el estereotipo de la “rubia tonta” y bromeaba a mi favor, en un mundo corporativo-en el que siempre trabajé dominado por hombres- donde llegaba yo, la rubia, y ¡BUM! era inteligente…¡Sorpresaaaaa!

Lo cierto es que hoy escuché esa canción y me puso a pensar – sí, las rubias pensamos a veces- en que cómo nos gusta a nosotros encasillar a las personas en un estereotipo con solo usar una palabra.

Cuántas veces no preguntamos ¿Hey, conocés a Fulanito? Y la respuesta es “Ese mae es un imbécil”. O peor aún, ¿Conocés a Sutanita? Y la respuesta es “Es una gran zorra!” Y nos quedamos ahí: Fulanito es un imbécil y Sutanita… ¡pues una gran zorra!

Estúpido, nerd, perro, puta, gorda, playo, asquerosa, adicto, geek, tonta, vividor, chismoso, anoréxica, looser, mentiroso, sabiondo, juega de viva, bruto, necia, mujeriego, come diablos y caga santos, loca, pesado, ladrón, creída… puedo seguir pero mi mamá me regañaría.

Nos encanta encasillar a las personas a veces por hechos puntuales que nos sucedieron con ellas y otras veces ni siquiera: es porque así nos lo transmitieron y ¡listo! nos quedamos con esa idea y ¿qué importa? Lo seguimos transmitiendo así nos conste o no.

Todos somos seres en evolución. Y donde todos tenemos un común denominador es que todos somos seres humanos.

Pero eso, se nos olvida y seguimos peligrosamente encasillando a las personas lo cual obviamente genera discriminación y prejuicio.

A veces el “bruto” que tuvimos como compañero del colegio- que nunca pasó una sola materia- sin dejar los pelos en el alhambre por estar dibujando en un cuaderno, hoy es un arquitecto de renombre… pero sigue siendo “el bruto”.

Porque muy pocas veces damos una oportunidad- sea la única o una segunda oportunidad- y así es como el que dicen que es “bruto”, muchas veces se queda “bruto”, así saque un doctorado, sigue siendo “bruto”….¡de por vida!

Desgraciadamente los adjetivos calificativos positivos pocas veces encasillan personas. Aunque existe un “es encantadora” o “es un caballero” son lo menos que encontramos. Por el simple hecho que es más fácil siempre resaltar lo negativo que lo positivo, sea cierto o no, sea envidia o no. Eso alimenta el morbo y la necesidad insaciable de juzgar y encasillar de nuestra sociedad.

Si ahorita ves a tu alrededor ¿con qué palabra “etiquetarías” vos a las tres personas conocidas que tengás más cerca en este momento? ¿Lo hiciste en positivo o en negativo?

Y lo más importante, si ellas te pudieran poner una etiqueta ¿qué dirían ellos que sos vos? ¡Food for Thought!

Porque si bien es cierto muchas -la gran mayoría- de esas etiquetas son reflejo de las inseguridades de quienes las ponen, es muy difícil que, si tu esencia como persona dice a gritos que sos “mega cute”, alguien pueda decir que sos un “puñal” y el mundo entero creerlo sin que vos podás demostrar lo contrario en 3 segundos de conocerte.

La sociedad busca una manera “fácil” de definir a las personas, pero las acciones hablan más que las percepciones.

Si bien es cierto nunca me ha importado lo que dicen de mí- y ¡qué no han dicho!- yo misma defino mi “caja” y ahí es donde me enfoco y el que tenga una percepción equivocada mía, al mejor estilo de las mancuernas de la Mujer Maravilla – ¡ZAS! ¡PUM! ¡PAW!- se la desbarato en tres monazos. Sin mayor esfuerzo, sin mucho aleteo. Me den una oportunidad o no de hacerlo -no es necesario a veces- porque yo simplemente soy yo.

Porque todos tenemos nuestra esencia-que no es nuestra historia- es algo así como tu “estilo”: la manera en que contás tu historia, tu energía, lo que te hace ser vos.

Entonces, ¿en cuál “caja” creés vos que encajás y estaría el mundo entero de acuerdo con vos? ¿Sos realmente así?

Pensalo y de paso, ¡dejá de etiquetar a las personas! Y si no podés dejar de hacerlo, aprendete esta frase del psicólogo Carl Jung ” Todo lo que nos irrita de otros nos lleva a un entendimiento de nosotros mismos” y tratá de entender porqué lo hacés.

Y ok… no, ¡no soy rubia en realidad!

Si crees que mi narración puede ayudar e inspirar a más personas, por favor, nada te cuesta compartirla. Yo más que feliz de ayudar. Y no te olvides de darle un “me gusta” a esta página para que me puedas seguir leyendo. ¡Ah! También puedes seguir mi día a día en Instagram🌟https://www.instagram.com/lifethrumyeye_by_ana_casafont

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s