La felicidad nunca llega.

Y aquí estoy yo, sola y aburrida escribiendo sobre felicidad. Suena paradójico, pero se me ocurrió escribir esto cuando en un Ig story lanzé la pregunta “Pregúnteme lo que quiera”.

Una de las preguntas fué “¿Porqué siempre sonreís?” Y mi respuesta fue “ Porque de 100 veces que lloro, sonrío 102”.

Y me salió del alma -y sin pensarlo esa respuesta- pero después me puse a pensar: ¿cuántas veces esperamos que suceda algo para ser felices? Pues si seguimos esperando, ahí nos quedaremos.

Porque nadie es feliz cuando logre adelgazar, consiga trabajo, haga un viaje espectacular, se case o se divorcie, compre un carro nuevo o logre estar con quien ama.

La felicidad es la suma de todos los momentos que me den bienestar, que me hacen sonreir, que me hacen vibrar el corazón. Y cuando logramos entender que tenemos derecho como humanos a sentirnos mal -a estar tristes, a enojarnos- pero siempre buscar un balance entre esas emociones y esos momentos vs. las emociones y los momentos que nos hacen sonreír y nos hacen felices, ahí es donde encontramos la felicidad.

Cuesta que lleguen algunos de esos momentos -o muchos talvez nunca llegan- pero siempre así no sean los que ansiamos con todo el corazón, la vida nos sorprende con otros, algunos cotidianos que dejamos pasar por alto, otros más especiales que los que esperábamos… pero siempre llegan.

Yo puedo tener un día “blah”, de esos en que nada sale en apariencia bien o no sucede nada extraordinario, pero en la noche, cuando hago mi recuento del día y me acuerdo que pude levantarme y agradecer a Dios, comerme un chocolate, desesperarme con mis hijos porque no se quedan quietos cuando yo llego, pude hablar con mi mamá y mi papá, brincarme 85 chats de la familia, ver como Yoda me recibe con su característica carrera alrededor del carro cuando entro, talvez hasta haber recibido un abrazo -de esos que cortan la respiración- y poder estar en mi cama tranquila y lista para dormir… lo demás, lo feo, lo irrelevante, lo triste…es bullshit.

Entonces empecemos por contar esos momentos cada noche, en donde nos damos cuenta que la felicidad nunca llega: la felicidad se vive, de a poquiticos.

Pero tenés que tener claro y agradecer esos momentos, esa felicidad de a poquiticos y solo ahí, cuando hacés el balance, te darás cuenta que vos también: llorás 100 veces… pero sonreís 102.

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Me dejó una chiva, una burra negra, una yegua blanca….

Nada que ver ese título porque eso es el Año Viejo… pero si me pusiera a pensar qué aprendizajes me dejó el recién terminado Mundial de Fútbol, creo que estos serían los principales:

1-No es suficiente parecer bueno sino serlo. Si bien es cierto hay un dicho que dice “crea fama y échate a dormir” es de mediocres en estas épocas mantener esa fama sin hacer nada. Nunca hay que dejar de exigirse, seguir aprendiendo, pero sobre todo, nunca hay que creerse el mil putas. Al menos no transmitirlo a los cuatro vientos. El que es bueno en algo, no necesita gritarlo y todos tenemos nuestras fortalezas y áreas de oportunidad. Si sos bueno “atajando penales” seguí perfeccionándote en esa área pero no pretendás convertirte en “delantero” de la noche a la mañana sin esforzarte por lograrlo, dejá a los buenos delanteros hacer su trabajo y vos lucite en el tuyo.

2-Hay un Dios que todo lo vé, en este caso como “el VAR”. Y si no creés en Dios, tenés tu conciencia: esa vocesilla que te atormenta cada vez que hacés o decís algo que no debiste haber dicho o hecho. Cuando “fauleás” a alguien pero seguís como si nada, cuando metés “la mano” en contra de la integridad de una persona, cuando no te importa “barrerte” y llevarte entre las patas lo que sea con tal de lograr algo. No hay “repeticiones” para ver cuando actuaste mal, ¡bueh! pero tampoco es que te salvás… porque para eso está tu conciencia y el karma que después viene y te mete de “taquito” un gol… así sea en tiempos extra.

3-No digás que viene el lobo sin motivo alguno, porque cuando venga de verdad, nadie te va a creer. Si vivís tu vida “tirándote al piso” cada vez que no lográs algo o para que le “saquen tarjeta” a otro sin razón, tarde o temprano nadie te va a creer. Y que pereza las personas dramáticas que necesitan llamar la atención por todo cuando sienten que están perdiendo el control “del esférico”- ¡me hace tanta gracia esa palabra!- esas personas que no admiten que puede haber alguien que le “saca la bola” mejor y que talvez puedan aprender mucho de ellas, enseñarle recíprocamente otras cosas de acuerdo a sus fortalezas y tener relaciones win-win…pero no, mejor se hacen los “fauleados” jugando con las circunstancias y las emociones de quienes los rodean pero sin darse cuenta que, cuando llegue el momento en que de verdad “se lesionen” nadie les va a creer.

4-No se necesita dinero para cumplir sueños. Cuando me preguntaban que quién había sido mi “D.T.”, nutricionista, psicólogo, esteticista y todo el “cuerpo técnico” que “tuve” para perder peso y solo contestaba con un “Yo solita”, quien busca solo la vía fácil en la vida, me despedazó con teorías y cirugías, pero quienes saben que las cosas en la vida se logran a base de determinación, pasión y esfuerzo, se inspiraron en que no necesitás del dinero para lograr algo que ya definiste en tu mente: en esa “pizarra antes de iniciar el partido” . El poder está en vos y tus circunstancias no definen tu destino. Cuando existen objetivos claros, una clara visualización “del marcador”, las ganas de conseguir resultados, una pasión por lograr algo que te hará feliz, solo necesitás de vos mismo para lograrlo. Unas buenas tennis no te harán “correr más rápido en la cancha”, tu trabajo duro, esfuerzo y pasión sí.

5-Al mejor mono, se le cae el zapote. Cuántas veces no nos topamos con un “sobradito” de esos que van por la vida creyéndose superiores a otros, con una gran soberbia y un gran ego como si tuvieran el “número 10” en la espalda y de repente, llega alguien que con humildad se lo “baila” a punta de trabajo y esfuerzo y ¡puf! lo deja minimizado. La humildad nos enseña a no sentirnos nunca superiores a nadie y mucho menos menospreciar aquellos que, por circunstancias de la vida, han tenido peor suerte. Porque es de valientes salir adelante y perseguir sueños -pese a las dificultades que una “cancha embarrialada” pueda tener- y una vez que lo logramos, mantenernos con humildad y aprovechar ese momento para brillar sin que se nos olvide de dónde venimos y que siempre es un deber ayudar a otros.

6No sos nadie sino te apoyás en los demás. En la vida hay que olvidarse de las “jugadas individuales”. Unas veces estamos para “pasar la bola”, para apoyar a otros a que brillen y otras veces estamos para que nos la pasen: solos “frente al marco” y poder brillar nosotros. Somos seres sociales y nos guste o no, no podemos encerrarnos en nuestro “camerino”, en nuestro metro cuadrado de vida. Absolutamente toda acción tiene una reacción y muchas veces esas acciones impactan a todas las personas que tenés a tu alrededor, a todo tu “equipo”.

7-El que es guapo, ¡es guapo! ¡Yisus! Este es el key learning más light de todos, pero sería muy hipócrita en no mencionarlo. Uno como vieja se maquilla, peina, entacona y ¡listo! De bruja a “Ronaldo” en el “primer tiempo”. Pero los maes no, entonces el que es guapo ¡tiene un mérito cabrón! Ví jugar a cada bombón, que por más “patada en la espinilla” hasta sufría con gracia y uno con ganas de meterse en el tele y decirle “venga pa’ consolarlo”. ¡Mis respetos a los maes guapos del mundo!

8-Hay que estar siempre en las buenas y en las malas. Ya lo había dicho: que maña más horrible es que cuando estamos de buenas y “metemos goles” todo el mundo está ahí… pero cuando estamos de malas y “fallamos penales”, contaditos con los dedos de las manos. Empezemos por cada uno de nosotros a no “rayarla” cuando alguien cercano, amigo o conocido esté pasando una mala racha. A veces un ratito de atención, dedicarle 5 minutitos en “las pantallas del estadio” a esa persona o un abrazo solidario, hacen la diferencia para poder cambiar el ánimo y querer salir adelante.

9-Si no sabés de qué estás hablando, quedate callado. Vivimos en una sociedad que le encanta juzgar y despedazar con opiniones ligeras. Basta que alguien se jale una torta o no le salgan bien las cosas para que salgan un montón de “expertos”: “meta a fulano, saque a sutano” “es que no arriesgó” “debió de haber…” Hay que vivir la vida de uno y dejar de meterse en la de los demás. Además es patético, cuando ni siquiera lo hacen de frente, sino hablando a las espaldas del que sea-a veces sin conocerlo- y despedazándolo sin misericordia. Ser puñal no es “nice”, hablar por hablar tampoco. Hasta el cansancio lo he dicho: no conocemos las cruces internas de las personas y debemos de aprender a no juzgar un libro por su portada. Cuando se nos presente una situación de estas y nos den ganas de desbocarnos como “narrador de radio deportiva” es necesario detenerse y pensar un momentito ¿ es algo que me gustaría que me hicieran a mí? End of discussion.

Y así vemos que de todo en la vida se puede sacar conclusiones para aplicarlas y disfrutar “el partido”.

Yo, sin ser el “machillo” dirijo mi vida y soy responsable de ella y trato de aprender de cada situación.

¿Se me quedó algo por fuera?

Contame y si crees que mi narración puede ayudar e inspirar a más personas, por favor, nada te cuesta compartirla. Yo más que feliz de ayudar. Y no te olvides de darle un “me gusta” a esta página para que me puedas seguir leyendo. ¡Ah! También puedes seguir mi día a día en Instagram

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La foto tampoco tiene nada que ver con el post, pero me gusta porque parece que tengo ¡una corona en la cabeza!

Te odio Luisito Rey

Quien no se haya vuelto a enamorar de Luis Miguel y no haya hecho un playlist en Spotify de todas sus canciones, definitivamente es un ser de otro planeta, sin sentimientos y sin corazón. A mí, me recautivó otra vez.

La verdad es que sea el mismísimo Luis Miguel ó Diego Boneta, los dos son unos bombones. Yo ya empezé mi chancho para ahorrar y comprarme la entrada 001 del concierto de LuisMi,  que todo apunta a que viene a Costa Rica en el 2019.

Pero bueno, lejos de todos los recuerdos que nos ha traído su serie,  a mí lo que me tiene asombrada, es ver como se me había olvidado que existían algunas canciones y con solo ponerlas, Pum! me fluye la letra como si nunca las hubiera dejado de escuchar. Para mí La Incondicional, Tengo todo excepto a tí, El Primero, Más Allá de todo, Culpable o No, Separados, Palabra de Honor… bueno no, la verdad es que hay muchas que me encantan y como quien dice me “mueven la hormona”.

Pero la segunda cosa que me tiene asombrada es el odio generalizado a Luisito Rey, el reverendo hijo de su Pink Floyd de su papá.

Lejos de que lo odie tanto como el mundo, me ha puesto a pensar ¿con cuántos “Luisitos Rey” nos topamos a veces en la vida? Sí, porque estos seres desgraciados, no han sido exclusivos de la vida de Luis Mi…a ver, te los voy a describir y vas a ver que le vas a poner cara, nombre y apellido a cada uno de ellos:

El Luisito Rey manipulador:

¡Estos son unos gatos! Son aquellas personas que le dan vuelta a las cosas a su conveniencia, explotando emocionalmente a sus víctimas y todo para lograr un beneficio propio. Confunde con sus mentiras, niega que haya dicho o hecho cosas y termina con el autoestima de su “víctima” , generando un sentimiento falso de dependencia a tal punto que muchas veces la “víctima” justifica el comportamiento del manipulador por todas las inseguridades que este le ha causado y que al mismo tiempo inconsientemente termina justificando.

El Luisito Rey mentiroso:

Esta semana me contaron de una amiga -que para justificar una situación – dijo “Ana nunca fue mi amiga”. Yo a veces me pongo a pensar que pasa por la cabeza de las personas mentirosas, porque si algo es cierto, vos le podés mentir al mundo, pero uno no se puede mentir a uno mismo y ¡qué tormento debe de ser eso! Los mentirosos nunca cambian, muy por el contrario solo van mejorando sus estrategias. Un mentiroso vive su vida en sus “verdades” a medias y como no sale de una mentira para entrar en otra, van construyendo como una tela de araña,  la cual le es muy difícil zafarse después. Está bien, el que nunca ha dicho una mentira en su vida ¡que tire la primera piedra! pero vivir en un mundo de mentira es muy diferente: es vivir siempre a la defensiva y vivir siempre de una manera negativa, porque ¡claro! Siempre hay una situación negativa que justifica sus acciones o tienen que exagerar sus reacciones para no ser descubiertos o para poder echarle la culpa a otros.

El Luisito Rey egocentrista:

Ese vendría a ser el que tiene un autoestima excesiva…pero frágil. Puede poseer grandes talentos y habilidades o simplemente puede extrapolar sus frustraciones por no haber logrado mucho en la vida en personas cercanas: típico del papá por ejemplo que quiere que su hijo sea futbolista porque patea bien bola y él nunca pudo lograrlo, pero por medio del éxito ajeno, alimentan su ego como si fuera su propio éxito. Como tienen sentimientos de grandeza desmedidos, son super ambiciosos y encuentran muy difícil poder satisfacer su gran sed de poder. Estas personas son incapaces de reconocer los sentimientos de los demás porque, la minima señal de sensibilidad,  significaría debilidad.

El Luisito Rey ambicioso:

Para mí la ambición es uno de los mayores males que puede arrastrar a las personas a utilizar sus más bajos instintos. Es esa línea que se cruza cuando ya la determinación, dedicación y esfuerzo van más allá de lograr bienestar y satisfacción y vuelve locas a las personas: cuando se pierde el objetivo que están persiguiendo y más aun las medidas que están utilizando para alcanzarlo. Llega el punto en que nunca nada va a ser suficiente para las personas ambiciosas: ya superar sus propias expectativas y lograr objetivos en la vida se corrompe más allá de un sentimiento de bienestar.

A ese señor no le rescato más que a él fue al que se le ocurrió ponerle a LuisMi el “Sol de México” porque gracias a Dios ni genéticamente le heredó nada y hasta lo bombón ¡lo sacó de su mama!

A cuántos “Luisitos Rey” de los cuatro que te mencioné les pudiste poner nombre y apellido? ¡Ja, yo a todos! y de aquí al domingo en la noche pasaré escuchando mi playlist de Luis Mi -cortesía de mi amiga Marce-  esperando poder ver el ultimo capítulo de la serie que por cierto, ¿irá a haber una segunda temporada?

Aquí casual escuchando obvio Luis Mi💙 ¿cúal es tu canción favorita?

Uno propone y Dios dispone.

Ese fué el único título que se me ocurrió para este post.

El viernes pasado todo pintaba a que iba a ser un día perfecto: me levanté super temprano para ir a hacer ejercicio, hice una clase de pilates asesina pero maravillosa, luego tendría un día muy ocupado en la oficina, pero en la noche me iba para la playa.

¿ Qué podría salir mal? ¡Nada! Era viernes y estaba a pocas horas de poder descansar el fin de semana en mi “happy place”.

Terminé de alistarme para ir a la oficina y hasta me había “agarrado temprano”. Bajé y me topé con mis hijos que ya estaban en panta y yo “eeehh nos vamos como en 12 horas, mejor se quitan la panta porque me los llevo en pijama porque nos vamos hasta la noche”. Su emoción por ir a la playa ¡es heredada!

Llegué al garaje y empezó mi calvario… arranqué el carro y cuando iba a abrir el portón, se fue la luz… ok a resolver… No había manera de que pudiera abrir el portón manual, ni la muchacha de mi casa, ni el jardinero del condo… ¡nadie!

En eso, una llamada de una emergencia familiar y empieza el descontrol mental: no puedo abrir el portón, emergencia familiar, voy a llegar tarde a una reunión… todo mal.

Finalmente, logramos abrir el portón y yo irme 15 minutos tarde a mi reunión. Voy en el carro y voy a llamar por teléfono para ver cómo iba el asuntito de la emergencia familiar y me doy cuenta que no tengo mi celular… me devuelvo a la casa, no está… ahí me doy cuenta que mi billetera tampoco- esa maña mía de andar todo en la mano -busco y busco y nada… en eso, me acuerdo que en lo que recibí la llamada y logramos abrir el portón, puse mis cosas en el techo del carro… ¡casi me vomito del stress!

Si no he logrado transmitir mi angustia hasta ese momento, tranquilos, todavía falta.

Llego a la oficina y pido permiso en la reunión para abrir la laptop y poner “Find my phone” y ver como en qué parte de mi ruta al trabajo está mi celular y mi billetera. Me sale la ubicación del teléfono del otro lado de “mi mundo”: por el San José Palacio… no, ahora en Guadalupe… no, ahora en Tibás… Mi celular tenía vida propia y era Flash Gordon por todo el GAM.

Para no cansar con el cuento, se lo había encontrado un mensajero quien muy amablemente me dijo ¡que me lo iba a devolver!.

Me pasaron mil cosas más en un día cargado de una energía “rara”, que a lo largo del día, lejos de mejorar, iba en picada. Pero bueno, ya habían aparecido mis cosas y la emergencia familiar estaba, digamos que controlada.

Sonará ilógico lo que me estresé, pero en mi celular está mi vida -porque soy adicta a guardar, escribir, “escrinshotiar” todo- y no muy fiel a hacer back up. Además no tengo plata en este momento para comprarme pero ¡ni un Motorola Flip Flop de los 90’s! Y sin billetera, licencia y cédula menos… adiós plan de playa también con Ale y Luke.

A las 11 am ya mi celular estaba conmigo y la billetera se había caído dentro de mi condominio y también me habīan confirmado que ya había aparecido.

Con esto puedo decir que todavía hay personas honestas, como Juan Carlos- el mensajero que me devolvió mi celular- pero entonces ¿cuándo hablamos de honestidad, qué es lo que entendemos?

Para muchos ser honesto es no mentir, para mí va más allá.

✨La honestidad es un estilo de vida.

✨Es ser transparente es todas tus acciones.

✨Es no hacerle nada a nadie que no te gustaría que te hicieran.

✨Es ser respetuoso con el medio ambiente, las personas, los animales.

✨Es tener paz mental por vivir con tranquilidad y no tener que preocuparse por situaciones que generen ansiedad y stress.

✨Es no vivir con miedo, lo que mejora la calidad de vida y por ende conlleva felicidad.

✨Es ser fiel a tu verdadero yo, con todas las fortalezas y áreas de oportunidad pero al fin y al cabo siendo uno mismo sin poses que mantener.

✨Es respetar y generar respeto, porque uno cosecha lo que siembra.

✨Es vibrar con energía de la buena y atraer cosas buenas a nuestras vidas.

✨Es mejorar el mundo en que vivimos, porque la honestidad es vivir en felicidad y armonía en sus formas más puras.

✨La honestidad es una de las mayores cualidades del ser humano: es vivir en congruencia entre nuestros pensamientos y comportamiento, es tener integridad…es vivir con la conciencia tranquila.

Gracias Juan Carlos, ¡el mundo necesita más personas como vos!

El sábado llovió todo el día en la playa, se me reventaron unas latas de té verde en toda mi ropa…pero así, entre rayos y centellas, todo en la vida pasa y unas horas de malos ratos no definen mi vida💙 El domingo salió el sol, me comí mi tradicional churchill con doble leche en polvo y pude estrenar mi paño de calaca de Hindi Basics, que, con toda honestidad ¡está espectacular! ¿verdad?

📸by Luke

El cementerio está lleno de indispensables

Hace un par de semanas entré a comprarme un café. Venía pensando en todo lo que tenía que hacer y cómo iba a hacer para lograrlo. Venía tan concentrada en mi futuro, que me serví el café, salí del establecimiento y me monté en el carro. Estaba a punto de arrancar cuando me tocaron el vidrio. Bajé la ventana y con mi mejor sonrisa le dije al muchacho -“Si?”- a lo que él, muerto de risa me dice – “Muchacha, es que no pagó el café”-.

Al final le agradecí tanto el “muchacha” y también tal fué mi grito de -“Quéeeeee?”- , que me terminó regalando el café.

Y ahí estaba yo, olvidándome de vivir el presente, de disfrutar el momento.

Me puse a tratar de pensar cómo había pasado eso y no me podía ni siquiera acordar cómo había llegado a ese lugar . Eso fue un “wake up call” de nuevo.

Hace muchos años había aprendido a no dejar que la vida me comiera, a no ser uno más de los que glorifican estar siempre muy “ocupados”.

El estar “siempre ocupados” y “no tener tiempo para nada” no debe de llevarse como una banda de honor. No es un símbolo de status que indica que entre más ocupado esté alguien, más importante o indispensable es para una organización o para la vida en general.

Muy por el contrario: es una señal de alerta.

Porque no significa que, entre más ocupada una persona esté, es más productiva… sencillamente significa que en ninguna de las cosas en que está, realmente está dando lo mejor de ella. A puro pichuleo y quejadera y a como dice el dicho “ el que mucho abarca, poco aprieta”.

Para mí fue un “lapsus”, porque lo tengo muy claro.

El estar siempre “ocupado” no es más que un falso sentimiento de importancia, de status… de ego.

Las personas que se quejan siempre de estar ocupadas, serán a lo sumo personas promedio en sus resultados porque actúan pasivamente, sin foco y como no tienen tiempo para nada, tampoco tienen tiempo para pensar.

Como sociedad debemos de ponerle un alto a la glorificación de las personas que siempre están “ocupadas”: no es lo mismo un aparente “workaholic” que una persona que tiene realmente un alto desempeño.

Todos siempre tenemos mucho que hacer, más en una sociedad donde se premia la eficiencia, pero el estar “siempre muy ocupado” no es un culto al que yo quiera pertenecer, hace muchos años me dí cuenta y trabajé mucho en mí para entenderlo y cambiar.

Pero ¿cómo saber si te estás enrumbando a ese culto o si muy por el contrario ya estás ahogado en él?

Estas son las preguntas que yo trato de hacer en mi vida en momentos como ese…cuando hasta ¡me “robé” un café!

1- ¿Cómo están mis prioridades? Preguntate si estás enfocado en generar resultados en vez de andar dándo vueltas quejándote de que no te alcanza el tiempo. ¿Le estás dedicando el suficiente tiempo a tu trabajo sin descuidar tu tiempo para ejercicio, amigos, familia, descanso y cosas que llenan tu corazón de felicidad?

2-¿Me estoy divirtiendo con lo que hago? Tenemos que disfrutar lo que hacemos y si somos “multitasking”-pues es una súper ventaja-, únicamente en la medida que no estemos acabando con lograr la satisfacción de hacer bien las cosas, de dar lo mejor de cada uno pero no morir en el intento y no lograr nada.

3-¿Cuál es el balance de mi vida? ¿describís tus días como caóticos? Hay días de días, pero en promedio, debés de tener tiempo para trabajar, cuidarte, disfrutar y dedicarle tiempo a otras actividades. “Work- Life Balance”: hay que buscar ese balance que armoniza la vida, que le da un sentido, que nos ayuda a despertarnos optimistas y con ganas de cumplir metas, sueños…tener una vida con un propósito.

Si te hace sentir ogulloso estar siempre ocupado y sin tiempo para nada ni nadie más, perdés vivir y disfrutar el presente, perdés un montón de oportunidades, se te olvida soñar, no avanzás nunca, vivís de excusas, se te olvida que tenés que invertir en vos mismo para no dañár tu salud, no trabajás en tu potencial, estás emocionalmente vulnerable, estás a un paso de quedarte solo en la vida y peor aún frustrado de que nunca lo pudiste lograr.

No perdás el “porqué” de tu existencia.

Ser exitoso no es estar sentado en una oficina hasta tarde la mayoría de la veces perdiendo el tiempo – porque es la realidad- . Empezá a ser productivo en el trabajo, capitalizándo las horas que estás trabajando, priorizando, dándo resultados y dejando espacios para hacer ejercicio, cuidar tu salud, amigos, familia, hobbies…

Tener muchas cosas que hacer no es malo, quejárse de tener mucho que hacer sí.

Tomate tu tiempo para analizar tu propósito y que a partir de este segundo semestre del 2018 podás encontrar y vivir tu vida, tu compromiso con vivir el presente, ser eficiente… de dominar tu agenda, de dominar tu ego.

No es fácil, pero es importante: medir la importancia del trabajo que hacés en función de que tan exitoso y balanceado puedo ser en vez de qué tanto puedo llenar mi agenda y seguirme quejando sin lograr nada.

Si te identificaste, espero haberte ayudado y si conocés a alguien que necesita este empujón antes de terminar en un cementerio, ¡dale! Compartí este post y dejemos a los indispensables de este lado del mundo, donde su valor esté en dar lo mejor de sí mismos como profesionales, lograr resultados para la empresa en que trabajan pero también logran ser personas felices que den abrazos y tiempo a las personas a su alrededor que también tanto los necesitan.

“Luke, yo soy tu padre”

A todos nos han dado malas noticias en la vida. A muchos “nivel Luke Skywalker” como cuando Darth Vader le dijo que era su papá. Y por si fuera poco, como quien dice “cuando llueve es aguacero” porque a este pobre le dan la noticia, le cortan un brazo y su “crush” resulta ser su hermana.

Yo eso solo lo puedo comparar con cuando una profesora muy amargada en segundo grado nos dijo a toda la clase que Santa Claus no existía… ¡a la mierda la ilusión! A partir de ahí el mix de regalos de Navidad cambia: ¡89,9% ropa y el resto juguetes!

Pero a todos nos pasa. Nadie está extento de recibir una mala noticia en su vida: “te quedaste de año”, una muerte de alguien querido repentinamente, una enfermedad, perder el trabajo, una situación difícil de alguien cercano, “no quiero seguir con vos” en fin, las malas noticias están a la vuelta de la esquina muchas veces.

Y de verdad, uno siente que se le termina el mundo y lo lógico es pensar en los peores escenarios, tener taquicardia y echarse a morir.

Para mí -“echarse a morir”- no es un paso que se deba “saltar”, más bien creo sano “sufrir” un rato, -es parte de ser humanos, de tener sentimientos- pero ¿ habrá algo que se pueda hacer para disminuir el dolor ante una mala noticia?

Sí lo hay.

1- Lo primero es calmarse. Respirar. Si bien es cierto, las emociones de ansiedad que se sienten al principio son súper desestabilizadoras, son producto de tu cuerpo y mente tratando de protegerte. Todas esas emociones irán bajando conforme pasen los días y serán sustituidas por aquellas que decidás construir. En esta etapa la respiración y la visualización de que todo va a estar bien, son súper importantes. Con solo repetir mentalmente la palabra “calma” podemos avanzar y darnos tiempo de asimilar cualquier mala noticia.

2- Mantenerse en el presente. Esta a mí me come, porque si lucho diariamente- sobre la nada- con no pensar en situaciones trágicas imaginarias del futuro, cuando nos dan una mala noticia es lo primero que hacemos. Yo busco todo lo que me encuentro en Google y más de una vez, he matado del susto a personas cercanas cuando las llamo ahogada en llanto porque -por algún síntoma-, leí que me quedaban “3 minutos de vida” en Google.

Hay momentos para todo y tenemos que aprender que hasta que no estemos en calma, no podemos tomar decisiones y mucho menos evaluar qué vamos a hacer. La mente está muy acelerada como para poder pensar con claridad y hasta que no dominemos estar presentes en el hoy y lo que estoy viviendo, es mejor no tratar de buscar qué y cómo voy a hacer en los siguientes días.

3- Buscar familia y verdaderos amigos. Aquellas poquitas personas que me vayan a ayudar de verdad a entender la situación, evaluar el panorama y tomar acción. Nunca falta la amiga que se ataca a llorar más que uno y termina uno más bien consolándola…a esa pobre dejémola mejor para ir a ver los partidos de la Sele…en momentos de crisis lo menos que necesitamos son personas que sin ser malas, son como “Mala Suerte” -el que salía en Los Picapiedra- y más bien termina uno más drenado y deprimido.

4- Controlar nuestras reacciones. Siempre tenemos la elección de decidir cómo vamos a reaccionar. Las situaciones negativas que nos ocurren no las podemos controlar, pero sí como reaccionamos a ellas. Sentirse culpable, frustrado, asustado no va solucionar nada. Actuar de la mejor manera, sí te va a dar el poder de salir adelante tomando activamente el control de la situación. La vida es un viaje de aprendizaje y crecimiento…todo, absolutamente todo sucede por algo y en el momento justo y esas son las lecciones que debemos rescatar al final de todo lo malo que nos toca vivir.

5- Y lo más importante: nunca perder la Fé. Dicen que hasta el ateo más ateo busca a Dios en los momentos más difíciles y ¡eso está bien! Sin Fé yo no hubiera podido salir adelante nunca cuando me ha tocado “bailar con la más fea” , porque asī lo querás llamar optimismo, como dijo Voltaire “ La fé consiste en creer cuando está más allá del poder de la razón creer”.

Respirar, tomarte tu tiempo, evitar sacar conclusiones apresuradas, elegir tu grupo de apoyo, canalizar el stress de la situación con actividades sanas como la meditación y el ejercicio y construir un plan para sobrellevar la situación, te ayudarán a salir adelante y continuar con tu vida. La resilencia solo se puede aprender superando momentos duros: trabajando en tus pensamientos, actitudes y acciones.

Si por el contrario, alguna persona te busca como apoyo -pues recibió una mala noticia-, primero escuchala sin interrupción y así vas a poder poner en perspectiva lo que te tiene que contar. Recordá que si alguien te buscó, debés de mostrar empatía y ser lo más generoso posible. Buscale el lado positivo entre todo el caos que esa persona puede estar sintiendo y dale esperanza ayudándola a balancear todo lo negro que puede estar sintiendo con todo lo que por otro lado la vida le haya dado para sentir gratitud.

Y si nada de eso funciona ¡un abrazo nunca falla! Yo en las buenas y en las malas siempre necesito abrazos y a veces que nadie me hable. Ahí busco a mi perrunis, para que me reconforte: es amor del puro y verdadero sin tener que dar la menor explicación.

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Capítulo 46: “Una vida reversible”

Esta semana, una amiguita mía, muuuucho menor que yo, me preguntó “cómo hacía yo para verme tan jóven”.

Si lo vemos por un lado, ¡es un cumplidazo! Cualquier frase que a estas alturas de mi vida lleve la palabra “jóven, muchacha, guila” se agradece…Aunque por otro lado, la palabra “verme” me hizo sentir como ¡la imágen publicitaria de Funeraria Montesacro!

Pero bueno, enfoquémonos en la palabra jóven mejor…

Cuando yo era chiquitica, yo veía a una mujer de 46 años, casi que con un pie en el mas allá: con pantimedias “Corazón” color verano tentación, collar de perlas, prendedor de camafeo, oliendo a jabón “Maja” y con”Fancifull” en el pelo… ¿será que los tiempos han cambiado? Porque yo con un collar de perlas, solo que tenga un cierre de calavera me lo encaramo.

Ya cuando nos pusimosa conversar y analizamos un “selfie” que nos tomamos, ¡PUM! como que tenía razón… efectivamente yo me veía más jóven que ella. Entonces nos pusimos a hablar y – sin que esto signifique que todo lo que hablamos la caracterize a ella al 100%,- del porqué es que algunas personas se ven “más jóvenes” que otras a pesar de la edad y estas son mis conclusiones:

🌞La felicidad es juventud. Ya saben que yo, por más cruces que cargue, siempre trato de estar feliz. Nada me ilumina más la vida- y la cara- que una sonrisa. Lo primero que hago apenas me despierto es sonreir. Eso es buena vibra. Las personas amargadas se ven “marchitas” porque drenan tanto su energía enfocándose en lo malo, en buscarle problema a todo, en pelear con todo el mundo…que no pueden brillar… y peor aún, ahí van por el mundo robándole energía a quienes tengan a su alrededor y que cansado. Por eso de lejitos mejor, no vaya a ser ¡que lo sequen a uno!

🌞Una buena actitud. Los ojos son el espejo del alma, y si nos brillan nosotros brillamos. De nuevo, toodoooos tenemos problemas pero, depende de cada uno tomarlos como una ola y surfearlos, o dejar que nos lleve la corriente y ahogarnos. Una actitud positiva irradia buenas vibras y eso hace que hasta el más feito, se vea bonito, que hasta el más viejito se vea un toque más jovencillo.

🌞Mantenete fiel a tu estilo. Yo tengo mi estilo personal muy definido y marcado. Ya había escrito sobre esto en mi post “Las de botas van al cielo” Tenés que tener un estilo que te defina no importa qué, no importan las modas, no importa la edad. El mío es relajado. Así es como visualizo vida. A pesar del caos de mi vida multitasking,-donde solo me falta cantar “Gloria” mientras vuelo en una escoba- no me limito a vestirme por un estereotipo definido. Me pongo lo que quiero dependiendo del mood en que ande: unos días vestido y tacones, otros shorts de mezclilla y tennis… siempre con una calavera, alas de ángel, piña o corona… esa soy yo. A veces las personas copian estilos que no les van y se ven tan falsas que pierden años tratando de aparentar lo que no son.

🌞Mantenete fiel a tu esencia. Cero poses, simplemente soy. Yo no trato de impresionar a nadie. No pretendo ser otra persona, esté con quien esté -puede ser el CEO de una compañía o el oficial de seguridad de donde vivo-, yo estoy feliz con quien soy, con todos mis defectos y virtudes: amada por muchos, odiada por eso también por algunos pocos. Pero fiel siempre a mi esencia. Esa tranquilidad que te da el no tener que fingir ser alguien que no sos, es liberador y cuando no estás esclavizado por el qué dirán y el tamaño de tus “teresas” no es el centro de tu vida, ese sentimiento de aceptación y amor propio te dan un aura diferente, ¡un aura cool que se te sale por los poros!

🌞Me cuido mucho. Tampoco es así como ¡qué bruta se quita el rimmel por las noches! – he de confesar que casi nunca me quito el maquillaje en la noche- pero sí me cuido en lo que puedo. A pesar de que me encanta asolearme uso bloqueador solar. En las comidas me porto bien de lunes a viernes: como de todo con moderación, pero el fin de semana ¡se me sale el Gremlin y me como lo que me pongan! Igual el que reza y peca empata y ese es mi approach. Me tomo mi pastillero todos los días: la canela, el té verde, el colágeno, el aceite de coco, la cúrcuma… y fijo, fijo: mi chocolate con almendras diario… eso me alimenta el alma. Tomo muchísima agua y hago mi clase de Pilates dos veces a la semana. Los domingos me pongo en lo que yo llamo “remojo”: me exfolio, me pongo mascarillas en la cara, tratamiento en el pelo, me chineo y si lo puedo repetir entre semana, también lo hago.

🌞Trato de descansar lo más que pueda. Yo por mí me duermo a las 8pm todas las noches pero casi nunca puedo. Pero cuando no tengo que trabajar tarde, aprovecho lo más que puedo en dormir. Yo no veo tele- a menos que juege la Sele o pierda mi adorada LDA- entonces, no me desvelo viendo la caja que habla y en cuanto más temprano me pueda echar la rezada del día, ponerle spray relajante a la almohada, meditar unos minuticos y acostarme a dormir, mejor.

🌞Soy fiel a mis filosofías de vida. Practico diariamente y a cada segundo que pueda gratitud y felicidad. Saludo a todo el que me tope, abrazo a todo el que pueda. Trato de inspirar vidas, trato de hacer un cambio en este mundo. Y con eso, mi alma está en paz y cuando uno vibra en una sintonía superior, me imagino que eso desaparece las arrugas, porque las personas a tu alrededor se enfocan más en lo que sos -que es lo que realmente vale- que en lo que tenés. Y cuando vibrás transformando lo cotidiano en extraordinario también es juventud.

🌞Hago lo que me gusta y soy feliz haciéndolo. Así sea un día como ayer y tenga que salir a tomar la foto del post a las 7am, ir a la oficina, tener reuniones todo el día, almorzar en 15 minutos, recoger chiquitos de clase de fútbol a las 9pm, seguir trabajando hasta tarde en mi negocio, escribir este post a la 1am… yo vivo mis pasiones, persigo mis sueños, me mantengo activa, me mantengo vigente en esta vida. Una mente ocupada es una mente que no tiene tiempo de pensar estupideces y cuando uno no piensa estupideces y está tranquilo con su vida, eso se refleja y ese reflejo de satisfacción personal también es verse bien.

Entonces sí, tengo una edad biológica de 46 años pero una esencia y un feeling mucho menor.

Estoy en el capítulo 46 de mi vida y por eso soy reversible: porque no sé si de verdad -a como me dijo mi amiga- aparento menos edad por fuera, lo que si sé, es que por dentro me siento en la mejor época de mi vida y jurado que no me veo todavía con vestidito coqueto de viejita y zapatos de charol.

¿Y entonces vos? ¿Cómo se llama el capítulo de tu vida en este momento?

Reversible también es mi enagua de Tiara Trends ¿Verdad que está mega cool?

Además de que tenés dos looks en una sola prenda – lo cual la hace maravillosa para viajar light- es unitalla. Tiene broches que podés ajustar de acuerdo a tu figura o al look que le querás dar: más corta y a la cintura, más relajada y a la cadera. Se ve divina con tennis, flats, wedges… con un cardigan o una básica de tirantes.

Cada pieza es única y super versátil. Podés ir a mi Instagram

https://www.instagram.com/lifethrumyeye_by_ana_casafont

y ver cómo es la enagua por el otro lado y en mi Instagram Story de hoy votar por cuál look te gusta más💙

Para conocer más sobre Tiara Trends y de cómo adquirir sus productos visita su página en Facebook https://www.facebook.com/TiaraTrends.CR/ o en Instagram https://www.instagram.com/tiaratrends.

Si crees que mi narración puede ayudar e inspirar a más personas, por favor, nada te cuesta compartirla. Yo más que feliz de ayudar. Y no te olvides de darle un “me gusta” a esta página para que me puedas seguir leyendo. ¡Ah! También puedes seguir mi día a día en Instagram

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¡Colgué los tennis!

Hace un tiempo me incorporé de nuevo al mundo laboral formal como Gerente de Mercadeo de una empresa y no saben ¡lo feliz que estoy!

Estuve mucho tiempo sin un trabajo fijo formal y ya en el post “ Cuando tu apellido tiene mucho ring ring y nada de helados”, les había contado mis aprendizajes y experiencias en mis primeros seis meses “laboralmente desvinculada” o sea getiando.

Mi segundo semestre- sin trabajo- fue bastante diferente al primero, porque ya no tenía tiempo de pajariar.

Lanzé mis dos proyectos que llenaron mis días de pasión y me dieron miles de razones más para agradecer -uno “Life thru my Eye” y el otro “As you Wish”- donde en ambos, la vida me dió la oportunidad de hacer lo que más me gusta: inspirar almas y cambiar vidas, a la vez que hacía más sólidas las filosofías de mi vida: la felicidad, la esperanza y la gratitud.

¿Como ha cambiado lo que te conté en el post y en el video de “Cuando tu apellido tiene mucho ring ring y nada de helados” que a la vez sirvió de inspiración a muchas personas -inclusive a mi-? ¡EN NADA!

Más bien todo tomó fuerza y a pesar de las limitaciones naturales de estar sin un ingreso fijo, hoy por hoy puedo decir que soy una Ana Casafont reloaded- ojo: spoiler alert!- algo así como Thor con su nuevo ojo en Avengers Infinity War.

¿Y eso como porqué o qué?

Aquí les va:

1-Cada día que pasaba me daba una oportunidad más para explorar pasiones, desarrollar mi creatividad reinventándome. Mi mente tuvo un despertar impresionante y rindió frutos. La Ana soñadora y luchadora tenía -por primera vez en mucho tiempo- en sus manos la oportunidad de salir adelante, en una realidad de vida más sana, más retadora, entretenida, divertida y apasionada.

2- Nunca me faltó nada. Y además hoy soy mucho más austera y simple en mis necesidades. Les recuerdo lo que prediqué hasta el cansancio: una cosa es querer y otra es necesitar y cuando entendemos esa diferencia, disfrutamos más las cosas materiales que tenemos- bien ganadas a base de nuestro esfuerzo- pero también agradecemos profundamente esas cosas que el dinero no puede comprar y nadie te puede quitar: la familia, los amigos, la Fé…

3- La actitud lo es todo. Suena divino, pero a cada segundo tenemos que poner de nuestra parte y con buena actitud. Si hay miseria ¡que no se note! Aquí la Fé juega un papel súper importante porque “Princess Approved” les puedo reafirmar que nada sucede cuando uno quiere, sino que hay un Plan Perfecto para cada uno de nosotros y las cosas suceden cuando tienen que suceder.

Todos somos humanos y tenemos derecho de “echarnos a morir” de vez en cuando. En mi caso, llegué a un punto en que toqué fondo, porque en mi vida, como la canción del Puma, todo, absolutamente todo se me derrumbó. A pesar de estar viviendo pasiones, todavía seguían llegando las pruebas y hubo una época en que me levantaba cada mañana creyendo que ya no me podía pasar algo malo más y ¡Tomeeee! Y así, entre dientes, con la sonrisa más fingida del mundo, salía a enfrentar mi día mientras le gritaba en silencio a la vida muy en el fondo de mi mente “Seriously? ¿Otra prueba más??!!!!” y reía en público pero lloraba en silencio. Llorar limpia el alma y es delicioso, peeeero hay que sacudirse la actitud de “pobrecito”, sembrar prosperidad, sentirse y visualizarse siempre feliz, realizado y perfectamente bien.

Nunca se llega a vivir el “arcoiris” sin pasar un poco de lluvia ¡ y lo mío fue un huracán!

Pero, cuando tenés tus prioridades claras, enfrentás cada día- así no querás ni levantarte- con una sonrisa y de corazón entendiendo que si tenés cosas porqué estar agradecido, no necesitás más. No hay que desesperarse, hay que dejar las cosas fluir. Y tocar fondo es bueno sí y solo sí, uno no pierde la esperanza.

4-Hay que ser bueno en esta vida para que la vida misma te retribuya en momentos de vacas flacas. ¡Es impresionante! Tuve mucho apoyo de gente-de la boca para afuera- que igual agradezco mil porque me ayudó en temas de autoestima y seguridad, en no perder la Fé. Pero hubo otro “grupo de apoyo” en mi familia y algunos amigos que sencillamente ¡se pasaron! Y ahí es donde aprendí que la empatía es un valor que debemos de alimentar todos los días y más aún inculcarla en todas las personas que tengamos a nuestro alrededor.

En este caso podés empezar hoy: ¿tenés algún conocido o amigo que esté pasando por alguna dificultad? Pensá que haría feliz su corazón y ¡dale! Hacele ese regalo. Hoy por vos, mañana por mí.

5- Y bueno, dejar de juzgar. Yo soy una persona positiva y siempre ando muerta de risa por la vida, pero eso no significa que no la haya visto dura. De nuevo, no conocemos las cruces internas de las personas y que a veces, antes de juzgar un libro por su portada, debemos de tener empatía con todos los que nos rodean: Pobres, ricos, feos, bonitos, buenos, malos, amigos y enemigos.

Yo le pude encontrar los helados a mi apellido y ya ven, hoy puedo decir que ¡colgué los tennis! porque después de vivir literalmente en jeans rotos y tennis los últimos meses de mi vida, volví a los tacones… eso sí, ando los tennis en el carro y apenas salgo de la oficina, me los encaramo para seguir con mis otros dos trabajos ¡me mato breteando! pero nunca había estado tan feliz. Hoy es viernes entonces voy en tennis todo el día ¡yuppi!

Hay algo que me ha ayudado mucho no solo en esta situación, sino en general en mi vida y es preguntarme “¿En un año me importará esto?” La mayoría de las respuestas son NO.

¿Entonces para qué sufrir? Muy por el contrario, hay que olvidarse del pasado, sanar mente y espíritu y disfrutar el presente.

¿Estás sin trabajo? ¿Te sentís desesperado por alguna situación que estás pasando?

Solo vos podés decidir cómo querés pasar el resto de tu vida.

Reinventáte: solo uno tiene el poder del “borrón y cuenta nueva”.

Si lo que estás haciedo no te hace feliz o no te está dando los resultados que harían vibrar tu corazón, cambiá de mindset y empezá a hacer las cosas diferentes. Por ahí dicen que la definición de locura, es hacer las cosas igual esperando resultados diferentes…entonces, saná tu cuerpo, mente y espíritu, redefiní tus prioridades y creétela, hacélo por vos y para vos y que nunca nada ni nadie te quite la sonrisa de la cara… ¡todos nos vemos más bonitos felices!

Si te gustó mi historia y te sentiste identificado, contame, ¿qué hacés vos para motivarte y salir adelante? ¿cómo has apoyado a alguien en una situación similar?

Y si crees que mi narración puede ayudar e inspirar a más personas, por favor, nada te cuesta compartirla. Yo más que feliz de ayudar. No te olvides de darle un “me gusta” a esta página para que me puedas seguir leyendo.

do. ¡. ¡Ah! También puedes seguir mi día a día en Instagram https://www.instagram.com/lifethrumyeye_by_ana_casafont

¡Es mejor morir en el intento!

Cuando mi mamá iba a cumplir 80 años, le pregunté qué quería de regalo. Ella- sin dudarlo un segundo-me dijo: una cena con Mark Anthony y un tatuaje de alitas de ángel.

Yo lo postié en mi FB personal y las reacciones fueron desde “Awwww” hasta “Jajahaha” y obvio no faltó el que se enfocara en lo IMPOSIBLE de su cena con El Flaco.

Quienes me conocen, no me subestimaron, y el día que me enteré que Mark Anthony venía a Costa Rica, empezó mi spam en redes sociales -a escondidas de mami-para que ella pudiera conocer a su Flaco. Jodí y jodí y tres días después, Choché Romano me confirmó que One Entertainment le iba a dar a mami un “Meet and Greet” para conocer y abrazar a Mark Anthony.

Y así fue… ambos quedaron tan cautivados el uno con el otro, que hasta le hicieron a mami un reportaje como “La Tica que le robó el corazón a Mark Anthony” … ¡yo feliz! Pude cumplirle un sueño a mi mamá, quién además cantó y bailó en ese concierto, como si estuviera cumpliendo ¡15 años! Solamente con preguntar.

Esto se los cuento, porque mi mayor aprendizaje de esa experiencia es que, en esta vida, es mejor morir en el intento…que quedarse con la duda.

Y muchas veces no nos atrevemos a pedir algo por el simple temor de que nos digan que no. Pero… y si pedimos algo y nos dicen que sí ¡que felicidad! y si nos dicen que no, pues ¡nada pasa!

A partir de ese momento pido y pido y pido… sin temor al no. Y vieran las sorpresas que me he llevado-han superado las desilusiones- y el balance ha sido super positivo.

Entonces aquí un resumen de porqué creo yo que en esta vida hay que atreverse a pedir y a preguntar:

💫Ya lo dije: si la respuesta es positiva, es maravilloso, pero si no, no le des más importancia a ese “no” de la que se merece. No lo tomés como un rechazo personal, simple y sencillamente es un “no” que de igual manera te puede poner en perspectiva muchas cosas y de ahí ajustar velas y seguir adelante… nada pasa. ¿Cuántas veces la vida nos ha dicho que no a algo porque nos tenía preparado algo mejor?

💫Atreverse a preguntar es muy poderoso. Desde preguntar si te pueden dar un abrazo, hasta pedirle a alguien-que tiene el carrito lleno en la fila de la caja del super- que nos deje pasar primero a pagar unos chicles. Estamos tomando el control de nuestros deseos, le estamos dando vida a algo que nos va a dar felicidad y nos va hacer sentir mejor.

💫No podemos asumir que -si hay algo que queremos preguntar- la otra persona tiene una “bola de cristal” como para adivinar qué es lo qué queremos. Como quien dice hablando ¡se entiende la gente! Nadie puede leer mentes, si no preguntamos, no suframos ni nos hagamos películas mentales de posibles respuestas o situaciones que solo están en nuestro cerebro… ¿Estás enojada conmigo? Si la respuesta es si, sirve para contentarse y si la respuesta es no pues que tan cool… cuando talvez en tu cabeza ya estabas haciendo mil escenarios de una situación talvez inexistente… una pérdida de neuronas y de vida… un stress innecesario.

💫Preguntar requiere valentía. Pero, también te ofrece un amplio abanico de posibilidades de recibir lo que querés, de crecimiento, de éxito. Si no nos atrevemos a pedir lo que queremos, nos limitamos en lo que podríamos estar recibiendo a cambio, además de que la mente no se detiene en pensar y en asumir cómo hubiera sido si nos hubiéramos atrevido.

💫Una vez que nos atrevemos a preguntar o pedir algo, hay que hacerlo ¡con todo! No hay que minimizar nada con el fin de minimizar el riesgo de que nos digan que no. ¿Querés salir a cenar conmigo el martes a las 8pm? Y si dice no, ¡pues te gastás la plata en algo cool!

💫A la hora de atreverse a pedir algo, hay que ser súper claro y específico, nada de rodeos. No hacerlo o preguntar a medias tintas -que es como un approach medio looser- porque las indirectas se prestan para malinterpretaciones o pueden pasar desapercibidas y dejarnos igual o peor que como empezamos.

💫Y lo más importante, no te sintás culpable de pedir lo que querés. No es un acto de egoísmo hacer saber a otros lo que queremos. Muy por el contrario, es amor propio. Nadie conoce mejor que cada uno los deseos del corazón de cada quién, entonces nadie mejor que vos mismo para atreverse a pedir lo que querés.

Yo solo me visto de negro, blanco, beige o azul el 98% del tiempo y cuando me fui a comprar este vestido obvio escogí el negro. No tengo nada rojo en mi closet más que la camisa de la Sele- ¡ahhhh no! … es blanca- y donde ví que estaba el vestido en rojo, me lo probé y le pregunté a unas muchachas que estaban en la tienda que si me lo compraba negro o rojo y la respuesta -full piropos- fue “¡Rojo!”… y me lo compré rojo y la verdad ¡me encanta!

¿Qué te gustaría tener el valor de pedir hoy?

¿Un abrazo, un aumento de salario, que te compren un regalo, unos minutos de la atención de alguien a quien querés para contarle algo importante? ¡Dale hacélo! y vas a ver que ¡no te vas a morir en el intento!

Porque de verdad a nadie le importa

Para mi hay dos maneras de ver la vida: con una sonrisa en la cara pensando “a nadie le importa” ó con cara de angustia pensando “a nadie le importo”

Hace poco decidí poner mi carro a la venta. ¿porqué? Realmente a nadie le debería importar- más que al que lo vaya a comprar- … por lo menos eso fue lo que pensé yo… pero no.

El mismo día que mandé la información a mis amigos, varios de ellos inmediatamente llamaron a mi casa, no para hablar conmigo de mi chuzo de carro, sino para hablar con la señora que trabaja en mi casa. Ajá ¿y como para qué o qué? Por más inaudito que parezca, para preguntarle si era que yo estaba pasando problemas financieros- y por eso estaba vendiendo mi carro- y ella se podía quedar sin trabajo y bueno, ofrecerle trabajo para que no se quedara desempleada. ¿Que buena nota verdad? ¡Not!

Cuando una persona vive la vida con cara de angustia porque “a nadie le importo”, vive dominada por el ego y por ende por “el qué dirán”.

Entonces, como todo su mundo gira en torno a buscar aceptación y al qué dirán, a cada segundo también extrapolan este modo de vivir opinando de la vida de los demás. Se creen que tienen la autoridad de, no solo de opinar, sino de juzgar, emitir juicios y sacar conclusiones, todo porque su poca personalidad depende de eso.

De su sentimiento de inferioridad, -que como consideran que como no pueden brillar con luz propia bajo su propio estándar de “pobrecito a nadie le importo”- tienen que llamar la atención metiéndose en lo que realmente no les importa con el único fin de tener algo que contar y tener sus dos segundos de fama.

Llámese el chismoso, el metiche, el mala leche, el cuentero…. todos esos seres que alimentan el morbo de la sociedad crucificando gente e inventando cuentos sin misericordia solo porque creen que, apagando la luz de otros, van a poder crear una pequeña chispa en la inexistente luz de ellos.

Uno no puede hacer que las personas te quieran, respeten o acepten. Tampoco lo podés controlar.

Pero de esa liberación es que llega la otra cara de la moneda: en vivir la vida pensando “a nadie le importa” pero con una sonrisa en la cara.

Los que vivimos la vida con una sonrisa en la cara pensando “a nadie le importa” somos aquellos que hacemos de nuestra vida un florero y le ponemos las flores que queremos – ¡que buen twist al dicho si es que lo han escuchado!- y es muy simple llevar una vida así: yo no me meto con nadie simple y sencillamente porque no tengo tiempo.

Estoy demasiado ocupada tratando de ser feliz, que no me da tiempo para cuestionar el porqué de la felicidad de otros. Me importa un carajo lo que digan de mí porque como dicen, nadie me mantiene y si me van a criticar por mis errores, todos pecamos, talvez diferente, pero todos pecamos.

No necesito que a nadie le importe mi vida porque al fin y al cabo, yo soy la única que va a estar conmigo hasta el día que me muera. Entonces soy yo la que voy a hacer lo que mejor me parezca de acuerdo a la vida que decida llevar. ¿Lógico verdad?

Una vez que entendemos eso, empezamos a vivir sin presiones ni preocupaciones. Empezamos a perseguir qué nos hace feliz el corazón y a enfocarnos en nuestro crecimiento con la confianza que sólo da el querer ir hacia adelante con pensamientos positivos, mucha gratitud y acciónes concretas…sin meterse en la vida de los demás.

Entonces ambos estilos de vida se rigen bajo un “a nadie le importa” pero ¿querés vivirlo angustiado o feliz?

Yo lo tengo claro – pero sé que el mundo está repleto de “angustiados”- y por eso dedico minutos de mi día a protejer mi energía, mi espacio, mi amor, mi verdad, mi alegría, mi mente, mis ojos, mi voz, mi esencia, mi vida. La protejo porqué sí, realmente puedo decir que a nadie le importa.

Y que tan cool este puff boho de Hindi Basics💙 me pone en el mood de pensar cómoda y relajada lo que voy a hacer con mi vida: perfectamente imperfecta e imperfectamente feliz.

Podés buscar info para comprar el tuyo en https://www.facebook.com/hindibasicscr/ ó en Intagram https://www.instagram.com/hindibasics_cr rapidito porque hay poquitos y son tan chuzo que ¡se van volando!

📸 by mi hijo Luke