¡No te desvistás dentro del taxi!

¿Puede uno vivir sin preocupaciones? Esa fue mi eterna lucha, porque todos tenemos situaciones que nos generan stress… pero ¿ayuda en algo preocuparse?

Yo tuve un jefe que, cuando estábamos preocupados por algo, siempre nos decía “ No se desvistan dentro del taxi” … ¡Ja! Suena raro, pero una vez que lo entendés, sí, de nada vale preocuparse por todos esos escenarios mentales de situaciones- obviamente caóticas y terribles- que no han sucedido más que en tu mente.

Y así, poco a poco he ido transformando mi vida, a punta de actitud, pensamientos positivos y no permitiendo que las preocupaciones me ganen.

Todos siempre nos preocupamos por algo: el trabajo, situaciones de salud, la familia, los amigos, la plata, la vida en general.

Pero no es hasta que entendemos que el miedo paraliza y abre puertas “feas” creamos conciencia de que preocuparse no sirve para nada, más que para generarnos stress y ansiedad.

Cada vez que salta en la mente una preocupación solo hay que pensar ¿ en qué me ayuda? Es decir: me diagnosticaron una enfermedad… ¿me puedo curar si me preocupo? …. Tengo una presentación importante… ¿me va a ir mejor si me preocupo?… Se me acabó la plata del mes…¿va a llegar más rápido la otra quincena si me preocupo?… Todas las respuestas son no.

Entonces, ¿de qué sirve enfocar todas mis energías a pensar solo en lo negativo? En nada.

Y ahí es donde, cuestionándose los miedos y preocupaciones, nos damos cuenta que de nada sirve generarse esa ansiedad.

Fuimos creados para vivir la vida, no para preocuparnos por ella.

Pero desgraciadamente el preocuparnos por todo, es una tendencia creciente que muchas veces nos envuelve y nos lleva entre las patas.

Antes que todo, la Fé debe de entrar a jugar un papel super importante. Cuando creemos ciegamente que todo pasa como parte de un plan perfecto, podemos estar seguros de que todo, al final, va a tener solución y lo más cool de todo es que, dependiendo de la situación, va a ser para nuestro crecimiento, evolución y aprendizaje.

Dejá que tu Fé sea más grande que tus problemas. Entendé que tenés que ceder el control.

Ahora, eso no es algo que se domina en un día, la práctica ¡hace al maestro! Entonces aquí te doy cuatro consejos fáciles que a mí me han servido para avanzar un poquito en este tema:

1-Uno recibe de la vida en mayor cantidad en aquello que enfoca sus pensamientos. ¿Te enfocás en problemas? Pues recibirás más problemas. Enfocá tus pensamientos positivamente y empezarás a ver todo desde otra perspectiva. Esto no significa ignorar los problemas, significa enfocarse en las soluciones.

2- Vos tenés el control de ceder el control. Si dejás tus preocupaciones en las manos de Dios, verás la mano de Dios en todo… ¡o sea yo lo amé! Pero, si te cuesta esta parte, solo ponete a pensar que ya has salido adelante miles de veces y lo que no te ha matado, te ha hecho más fuerte. Solo acordate las veces en que la has visto más negra y ¡estás vivo! Nada pasó, lo superaste y esta es otra nueva situación que tampoco te va a matar.

3- A penas te salte un pensamiento de angustia, hay que cancelarlo con uno positivo. Tenés que entrenar tu mente a ser más fuerte que tus emociones… o perdés. Las preocupaciones nacen de creencias negativas: no lo voy a lograr, no soy tan bueno… Se los he dicho, son 21 días para crear un hábito, pero, está bien… ¡esto es fuerte! Con 63 días de práctica se logra. ¿Porqué 63? Diay no sé…¡triple o nada!

4- Sonreir, sonreir y sonreir y si te podés reír ¡mejor! Es un hecho: sonreír -o reírse- te da una sensación inmediata de felicidad y cuando hay felicidad, no hay espacio para preocupaciones. Acordate que con el simple hecho de fingir una sonrisa, el cerebro se la cree y ¡PUF! funciona… solo hacé la prueba.

Dejá de preocuparte es el mensaje. Hacé conciencia de que, todas las cosas terribles que han ocurrido en tu mente cuando estabas preocupado, nunca pasaron.

Hay otras mil formas para dejar de preocuparte: meditación, oración, técnicas de relajación, ejercicio… Vivir el presente es la mejor de todas… pero si ninguna te funciona porque querés algo más sencillo, solo imaginate un balde con una leyenda que diga “Fuck it” y listo: imaginariamente echá todas las preocupaciones ahí y se acabó el problema.

Y así, super relajada por haber entregado mis preguntas sin respuesta y con mi total look Cascatta, soy más feliz. Buscálas en Facebook https://www.facebook.com/cascatta/ y en Instagram. Todo lo tienen: los aretes, el collar, las sandalias boho, la cartera y este otro maravilloso jumper que está disponible en azul, rojo y negro.

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